Mystic River
Anoche pude ver por fin, Mystic River. El tiempo que he estado perdida, sin duda, ha hecho que tenga vacíos en prácticamente todos los campos. Incluso en cine, mi favorito.
La tengo desde hace unas semanas pero hasta ayer no había tenido tiempo de sentarme, elegirla, y verla. Ni que decir tiene que ni siquiera conocía la sinopsis, lo cual, prefiero, porque de un tiempo a esta parte me gusta mantenerme en un status de ignorancia -según para qué cosas, naturalmente-, especialmente en cine. Esto a veces me trae auténticos problemas en la elección, como cuando vi en cine Constantine. En este caso, el gran bagage de Mystic River es la baza obligatoria para verla.
Hay diferentes motivos para considerarla genial:
* La fotografía.
* La utilización de tonos sórdidos y apagados que ayuda a dar forma a esa idea de patetismo de la que se rodean las vidas de los implicados en la historia.
* El binomio casualidad-causalidad, que me fascina siempre y que en Mystic River queda retratado desde esa primera e imprescindible escena que da pie a todo.
La tengo desde hace unas semanas pero hasta ayer no había tenido tiempo de sentarme, elegirla, y verla. Ni que decir tiene que ni siquiera conocía la sinopsis, lo cual, prefiero, porque de un tiempo a esta parte me gusta mantenerme en un status de ignorancia -según para qué cosas, naturalmente-, especialmente en cine. Esto a veces me trae auténticos problemas en la elección, como cuando vi en cine Constantine. En este caso, el gran bagage de Mystic River es la baza obligatoria para verla.
Hay diferentes motivos para considerarla genial:
* La fotografía.
* La utilización de tonos sórdidos y apagados que ayuda a dar forma a esa idea de patetismo de la que se rodean las vidas de los implicados en la historia.
* El binomio casualidad-causalidad, que me fascina siempre y que en Mystic River queda retratado desde esa primera e imprescindible escena que da pie a todo.
* La calma con la que se mueven actitudinalmente algunos personajes frente a la fiereza de la acción, cuando se da el caso.
* La importancia de los sentimientos –que no el sentimentalismo- y de la abstracción de cada uno de los protagonistas; es decir, qué piensan, qué temen, qué necesitan, qué aman, ejemplificada magistralmente en miradas al vacío, en gestos, y sobre todo en silencios, repartidos por toda la película, que llenan el espacio.
* La elección de algunas escenas, como esa en la que Kate aparece muy al estilo Ofelia de Millais. O en la que Sean Penn se retuerce intentando escapar de una manta homogénea de policías.
* Y como le dice Laura Linney a Sean Penn que sólo así debe actuar un padre, como un rey, como los lares romanos, dioses protectores de la familia. Ese es el motivo, quedas exonerado por ello.
* La importancia de los sentimientos –que no el sentimentalismo- y de la abstracción de cada uno de los protagonistas; es decir, qué piensan, qué temen, qué necesitan, qué aman, ejemplificada magistralmente en miradas al vacío, en gestos, y sobre todo en silencios, repartidos por toda la película, que llenan el espacio.
* La elección de algunas escenas, como esa en la que Kate aparece muy al estilo Ofelia de Millais. O en la que Sean Penn se retuerce intentando escapar de una manta homogénea de policías.
* Y como le dice Laura Linney a Sean Penn que sólo así debe actuar un padre, como un rey, como los lares romanos, dioses protectores de la familia. Ese es el motivo, quedas exonerado por ello.
Es, en esencia, la historia de cómo una tragedia en la infancia ensombrece toda una vida. O varias. A ello, se le suman la facilidad para crear temores y otorgar cara a un supuesto principal sospechoso. La capacidad y rapidez para tomarnos la justicia por nuestra mano, para acabar con nuestros miedos y creer que así redimiremos nuestros pecados. la violencia en su pura esencia. La película es un escaparate perfecto desde el que asomarnos para ver la sociedad actual.



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